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Cosecha en equipo

Dormitorios, comedor, unidades de aseo personal, escuelas y canchas de futbol es lo que la familia Edelmann Toriello ofrece gratuitamente a los cientos de campesinos guatemaltecos, quienes cada año arriban a su villa para la cosecha del café.

Hombres y mujeres, junto a sus pequeños, cruzan la frontera sur de México rumbo a la zona alta del Soconusco, en Chiapas, para trabajar legalmente de noviembre a febrero en una de las haciendas más antiguas del País, la Finca Hamburgo.

“Hemos recibido hasta 300 centroamericanos al mismo tiempo y muchos regresan, por lo que prácticamente conocemos a todos; son personas que viven como a dos horas de aquí, pero para que sea más práctico se quedan durante toda la cosecha”, explicó María Toriello, directora administrativa y financiera del lugar.

“Jamás hemos tenido problemas porque les pagamos puntualmente y se les ofrece comida gratuita dos veces al día. Para los niños está prohibido trabajar, así que tenemos desde guardería hasta bachillerato; ya por la tarde, se reúnen con sus papás para jugar o descansar”.

Desde finales del siglo 19, por iniciativa del Gobierno de Porfirio Díaz y con capital extranjero, ésta y otras residencias en el municipio fueron creadas como centros económicos y el hogar temporal o permanente de miles de familias, principalmente mexicanas, que han convertido a Chiapas en el mayor productor en la nación de café y plátano.

“Nos basamos en un modelo laboral digno, además, somos cuidadosos con la equidad de género, pues en algunas comunidades aún es un tabú que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres, pero nosotros brindamos condiciones de seguridad social parejas, no permitimos ningún tipo de violencia”, afirmó la doctora en Gestión del Desarrollo.

“Las labores pesadas por lo general las realizan los varones y las mujeres se ponen una canasta en la cintura y van por cada planta cortando los granos, lo echan en costales y se les lleva a pesar, se les da un ticket con los kilos de su cosecha, se van a la oficina, se les suma lo que hacen diario y en cada quincena se les paga”.

La labor altruista de María no se queda en la Finca Hamburgo, pues desde hace 10 años es la representante en dicho Estado de la Asociación Gilberto; ha regalado sillas de ruedas y jornadas odontológicas; recientemente entregó 45 casas a los damnificados del terremoto del 7 de septiembre de 2017.

Artículo por Gera Mezher para Reforma Club el 3 de julio, 2020

Una respuesta

  1. Excelente familia muy humana y unos padres muy trabajadores que son gran ejemplo para sus hijos alumnos mios desde preescolar y que ahora son dos profesionales con grandes valores y amor a su tierra. Les mando un saludo y sobre todo que sigan creciendo

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